domingo, 28 de septiembre de 2014

Esta vez no os traigo una muñeca

En esta ocasión os muestro un tesoro encontrado en el Rastro el fin de semana pasado. Sobre una sábana, en una calle cualquiera, en lo alto de una cuesta me estaba esperando. La portada me atrajo ya que de niña había leído muchos libros de esa colección pero fue abrirlo para hojearlo y me entusiasmé!!! Las ilustraciones estaban hechas por la mano maestra de Purita Campos, tan perfectas y reconocibles. Pura, la creadora de Esther y su mundo, el comic que con más cariño recuerdo de mi infancia. Encontrarlo es una de esas sensaciones que no se pueden describir, pero te dejan la sonrisa pintada en la cara. 




Como veréis en los siguientes links a Purita la sigo literalmente. 




7 comentarios:

chema dijo...

es más o menos de la época en la que se publicaron las primeras aventuras de esther, y por eso los dibujos son del estilo de los dos primeros tomos de nuestra pecosa. estupendo hallazgo, laura!!

Maria dijo...

¡Madre mía que recuerdos! Felicidades por la compra :) Besos

gato de Cheshire dijo...

Una joya sin duda. Por cierto el banco me gusta mucho, con ese aire Vintage ejejejej

Laura mbmprincessita dijo...

Jajaja... pues el banco vintage hace unos añitos era muy muy blanco. http://encaramadaalcielo.blogspot.com.es/2011/05/y-casi-acaba-en-la-basura.html

Marta dijo...

Hola: felicidades por este super hallazgo. Era una fiel seguidora de las aventuras de Esther y me encantaba la forma de escribir, tan cercana, de Purita. Seguimos en contacto

Queca dijo...

Que gracia, voy a tener que leer esos comics ya que se recomiendan por muchos lados, yo siempre he sido de Mortadelo y Filemón, pero me apunto a leer estos a ver si me enganchan también.
Un besito guapa

Tabhita Twitchit dijo...

Eso es encontrar un tesoro y lo demás tonterías!
Purita Campos nos acompañó con sus hermosas ilustraciones y creo que tod@s l@s que disfrutamos con su arte le tenemos gran cariño y admiración. Cuantas horas deliciosas pasamos con sus historietas y cuentos ilustrados con su inconfundible estilo.
Un abrazo!